¿Sabéis que a los pies del Garraf, tocando el mar, hay una cueva magnífica que es conocida desde tiempos remotos por los pescadores locales y los aficionados a la espeleología? Es la cueva La Falconera, está cerca de nuestra escuela y de la cala del mismo nombre y su visita es una de nuestras actividades estrella. Vamos haciendo paddle surf o en kayak y, una vez allí y según el estado del mar, nos podemos introducir hasta donde es seguro. Para una exploración más completa sería necesario un equipo específico y unos conocimientos más concretos pero esta primera aproximación ya es espectacular y el paseo de ida y vuelta una delicia, sobre todo en los días calmados de verano. Es una actividad para prácticamente todos los niveles, pensad que forma parte de nuestro casal de verano y que, habitualmente, la hacemos con familias, y estaréis acompañados por nuestros monitores. ¡Fuera miedos!
El macizo del Garraf es una masa de roca calcárea y eso hace que tenga muchas cuevas y simas y que sea uno de los lugares donde se inició la espeleología en Catalunya. De hecho, en la cueva La Falconera fue donde se inició el espeleobuceo en el país con escafandras autónomas en los años 50. Es una cueva semi submarina que sirve de corredor al río subterráneo de las cuestas de Garraf, que se origina por la filtración del torrente de la Falconera, que nace de una vertiente del costero de la Fita, a unos 280 metros de altura. Un río del cual se ha querido sacar provecho al largo de los siglos, por ejemplo en los intentos del empresario Eusebi Güell a finales del siglo XIX.
Podría ser el río subterraneo más largo de Europa, se han topografiado unos 600 metros y su caudal es de 500 litros por segundo. El problema es que sus dulces y buenas aguas se vieron contaminadas por las filtraciones del vertedero del Garraf, clausurado el 2007, y dejaron de ser aptas para el consumo humano. Pero no sufráis, ¡la cueva sigue siendo perfectamente visitable!
Un lugar mágico como la cueva La Falconera debía de tener su leyenda. Esta dice que en su interior se escondía un gran tesoro que era custodiado por una sirena y un dragón. Un día un pescador de Vilanova vio la sirena y cayó enamorado de ella. Le confesó su amor y ella le correspondió. Pero el dragón, muerto de celos, dio al pescador un brebaje envenenado. El pescador lo lanzó al mar, sospechando que el dragón quería matarlo. Dice la leyenda que, a pesar de que el agua que sale de la cueva es dulce, la noche de Sant Joan es amarga en recuerdo de aquella historia de amor.
Os animamos a conocer este lugar mágico del Garraf con Hacia el SUP. Haced vuestra reserva llamando al 639 649 569 o escribiendo a info@haciaelsup.com. ¡No os arrepentiréis!
Para ir haciendo boca os dejamos este vídeo de la Xarxa de Parcs Naturals de la Diputació de Barcelona: